Normativa UNE 166000. Parte II.
Certificar o no, ¿Compensa?
La pregunta clave es si compensa implantar un sistema de gestión de I+D+i y certificarlo o no.
Seguir los requisitos que establece la norma para diseñar un sistema eficaz y útil que permita una adecuada organización y unas pautas de comportamiento es una ayuda a la hora de realizar un proyecto de I+D+i. Los proyectos pueden realizarse de cualquier manera, pero si se dispone de una metodología que describa paso a paso las actividades que se han de ejecutar y una organización adecuada para obtener un producto eficientemente, la probabilidad de éxito del mismo aumenta.
Estas normas estipulan unos requisitos que permiten logran una organización eficaz y que, por lo tanto, la realización de un proyecto de I+D+i es más fácil y rápida.
Por ello, de forma genérica, se puede afirmar que es conveniente seguir los requisitos de esta norma a la hora de desarrollar un sistema de gestión o un proyecto de I+D+i.
Otro caso distinto es si compensa la certificación.
El proceso de certificación supone un coste añadido para la empresa, se producen gastos por la mera certificación, por contratación de una consultora que ayude a cumplir cada uno de los requisitos establecidos en la normativa, por la protección legal del producto resultante, etc.
No obstante, existen beneficios como deducciones fiscales o una mejora de la imagen en el exterior.
La empresa deberá valorar económicamente si le compensa o no proceder a la certificación, si los ingresos que va a obtener son superiores a los gastos que va a hacer frente, así como si el producto resultante del proceso de I+D+i merece la pena ser protegido o se acude directamente al mercado sin restricciones de uso ni de producción o imitación.
En el ejemplo seguido hasta ahora, nos encontramos con una empresa fabricante de muebles de madera que tras un análisis de su cartera de productos optaba por la mejora de uno de sus productos (S2) y el diseño y fabricación de dos nuevos (M6 y S6).
La empresa pretende realizar tres proyectos de innovación y para ello establece un sistema de gestión que le sirva para controlar todo el proceso y organizar eficazmente las actividades. Como ejemplo de buenas prácticas sigue los requisitos de la normativa, en este caso la norma UNE 166001, para llevar a cabo el proyecto.
No obstante, el producto obtenido es fácilmente imitable y la ventaja competitiva que se produce puede verse reducida en un período de tiempo más o menos corto. Aún así, debido a las características del producto y al coste en que va a incurrir por la certificación decide finalmente no proceder a la misma.
Por lo tanto, como conclusión, seguir los requisitos de la norma es conveniente porque presenta un buen sistema de gestión, pero la certificación del mismo o del proyecto ha de valorarse económicamente. Dependerá del proyecto y producto resultante o de que la empresa se pueda permitir la certificación para presentar al proceso y obtener la misma.



