Objetivo
Facilitar la protección y gestión de los derechos que se puedan aplicar a los productos obtenidos como resultado de la innovación.
Descripción general
En el contexto de la innovación tecnológica, los derechos de la propiedad intelectual e industrial (DPII) son entendidos como los derechos aplicables a las invenciones con los que una empresa puede asegurarse la obtención de un beneficio de sus innovaciones. Por lo tanto, la gestión de los DPII dentro de se contempla en el contexto amplio de la apropiación de los beneficios producidos por la innovación.
Hoy en día es más importante que nunca proteger los DPII y al mismo tiempo cada vez es más difícil hacerlo.
Las capacidades y el conocimiento se están convirtiendo en las únicas fuentes de ventaja competitiva sostenible a la rgo plazo. Las industrias de mayor crecimiento mundial, como la biotecnología, la microelectrónica o las telecomunicaciones, son industrias intensivas en conocimiento, por lo que en ellas los DPII resultan especialmente relevantes.
La apropiación de la innovación
Por lo general, una empresa dispone de varias opciones para proteger sus innovaciones y obtener el mayor beneficio posible de ellas, como por ejemplo:
Patentes y otras propiedades intelectuales e industriales.
Es decir, obtener derechos legales, que se describirán más adelante con gran detalle.
Tiempo de liderazgo o ventaja del primer movimiento.
En la mayoría de las industrias, los beneficios de una innovación provienen en gran medida del hecho de ser el primero en comercializar y explotar una cierta ventaja. Por un lado, esta posición en vanguardia permite a la empresa establecer un mercado sin la presión de los competidores (ello se puede traducir, por ejemplo, en precios más altos). Por otro lado, se debe tener en cuenta que aunque el producto o proceso no esté protegido por una patente, las imitaciones también resultan caras.
Secretismo. Mantener el secreto frente a potenciales competidores. En este caso, la empresa debe considerar que resulta difícil evitar los flujos de información entre competidores y mantener el secreto requerirá un esfuerzo importante.
Por lo tanto, para seguir una sólida política de DPII, una empresa necesitará establecer un marco estratégico con el objetivo de optimizar el rendimiento general de las innovaciones y en el que se consideren todos los factores de un potencial impacto sobre la política seguida. Estos factores pueden ser numerosos, siendo probablemente los más relevantes, si bien no totalmente independientes entre sí, los siguientes:
El sector al que pertenece la empresa. Existen ciertas innovaciones, como aquellas en las que la composición química constituye un aspecto principal (como en farmacia, en los productos químicos orgánicos industriales, etcétera), o donde los resultados son productos que se podrían considerar mecanismos (instrumentos científicos, herramientas manuales, etc.), en las que la composición o
estructura del producto es relativamente fácil de definir e i m i t a r, lo que parece conducir a la necesidad de registrarlos bajo patentes que puedan ser defendidas legalmente.
La imitación es relativamente fácil para una empresa de la competencia, y sin la protección de la patente, un innovador obtendría un beneficio muy limitado de sus inversiones en I+DT. Resulta curioso observar cómo las empresas en las que patentes son una importante fuente de información son las mismas que también las consideran eficaces como protección de las innovaciones de productos.
La estrategia de la empresa. Por ejemplo, un líder tecnológico tendrá una política diferente, más preocupado por la protección, que un seguidor tecnológico o que un competidor cualquiera.
Tipo de i n n o v a c i ó n . Dependiendo de que se trate de una innovación de producto o de una innovación de proceso.
Resulta obvio que mantener una innovación de proceso en secreto resulta más fácil que mantener en secreto una innovación de producto. Al mismo tiempo, la aparente menor efectividad de la ventaja de un primer movimiento para rentabilizar una innovación de proceso, probablemente refleja que las reducciones de coste tienden a traducirse en aumentos de la cuota de mercado a un ritmo más lento que las mejoras significativas en el diseño de los productos.
Tipo de t e c n o l o g í a. En las áreas donde predominan las tecnologías con ciclos de vida más cortos, probablemente la ventaja del primer movimiento sea la más adecuada.
En este contexto, por lo tanto, la gestión de los DPII podría dar respuestas en el ámbito estratégico (cuál es la política de la empresa sobre este tema) y en el ámbito operativo (cuál sería la mejor manera por la que la empresa se puede apropiar de cada innovación que persigue, cuando se debería tomar la decisión de patentar o no, analizando los costes y beneficios de ese camino en comparación con otros como el secretismo o la ventaja del primer movimiento).
Las patentes no siempre son posibles y no siempre resultan interesantes. En definitiva, la estrategia en el campo de la protección de los derechos debería surgir una vez la empresa haya sopesado los pros y contras de cada opción, identificando los costes y beneficios asociados a cada una de las
alternativas. En ese sentido, la estrategia correcta en muchas ocasiones es alcanzar un equilibrio entre todas las opciones posibles.
Propiedad intelectual e industrial
Se pueden distinguir tres tipos de protecciones de la propiedad intelectual e industrial, que atañen a distintos conceptos e implican distintos derechos:
Patentes. Aportan derechos exclusivos que autorizan al dueño de la patente a prohibir a otros fabricar, utilizar o vender el invento patentado. Por su parte, el dueño de la patente tiene la obligación de hacer públicos los detalles del invento. Las patentes aportan un control exclusivo de una
innovación técnica durante un período de tiempo limitado durante el cual la exclusividad de la patente es bastante sólida.
Derechos de autor. Aporta protección temporal sobre creaciones literarias, artísticas y musicales frente a copia y explotación no autorizada. En la actualidad, también es la única manera de proteger el software informático, por lo que se percibe la necesidad de la creación de un marco de derechos de autor y de derechos de la propiedad intelectual sólido para esta área.
Marca registrada. Se pueden proteger nombres de empresas, nombres de marcas y logotipos incluyéndolos en un registro de marcas registradas. De esa manera las empresas pueden proteger su reputación e imagen construida a lo largo del tiempo a través de la publicidad y otros medios.
Uno de los puntos débiles del sistema de patentes es la dificultad para la protección legal de las nuevas tecnologías que tienen ciertas características que las hacen diferentes de las tecnologías convencionales. Este es el caso de las tecnologías de la información y de las comunicaciones o
de la biotecnología. En primer lugar, los inventos en esos campos son muy fáciles de copiar (las innovaciones biotecnológicas, los circuitos integrados, o el software informático).
Al mismo tiempo, el software informático no puede ser patentado a no ser que forme parte de un hatdware , y algunos microorganismos descubiertos en el campo de la biotecnología son muy difíciles o imposibles de describir , algo que resulta totalmente necesario para obtener una patente.
El actual sistema de patentes es básicamente adecuado para la planificación estratégica, pero presenta una serie de puntos débiles respecto a la fiabilidad del sistema, por ejemplo, la eficacia de los derechos de protección, su obligatoriedad y las maneras de evitarlos. Una empresa necesita ser consciente de los costes de obtener, renovar y defender las patentes. Hoy en día en Europa conviven tres sistemas de patentes distintos: el nacional, el europeo y el que se relaciona con la Unión Europa (todavía no operativo).
El resultado de todo ello es que la planificación se complica por las diferencias en los procedimientos de los distintos países.
Fuente: COTEC