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El nuevo paradigma: Gestión del Conocimiento

Abril 22, 2010 By: admin Category: Articulos

¿Por qué Gestión del Conocimiento?.

Porque, la variable central para generar innovación es el Conocimiento, sin él, no existe innovación posible y por tanto, es clave saber cómo gestionarlo.

La Gestión del Conocimiento se presenta como el nuevo paradigma que sustituye y aglutina  a los anteriores. Para que una organización funcione  y sea competitiva es necesario disponer de una estrategia, unos objetivos, un control de la gestión, un conjunto de procesos definidos y asegurados, un sistema de comunicación interna y externa, un sistema de evaluación de resultados y de mejora, y una cultura corporativa propia. La novedad es que, hasta hace unos años, la combinación de estos elementos era condición suficiente  para ser competitivos y sobrevivir en el mercado y, actualmente, en una economía global sólo se trata de una condición necesaria. (more…)

Gestión de derechos de Innovación

Agosto 14, 2008 By: admin Category: Herramientas de innovación

Objetivo

Facilitar la protección y gestión de los derechos que se puedan aplicar a los productos obtenidos como resultado de la innovación.

Descripción general

En el contexto de la innovación tecnológica, los derechos de la propiedad intelectual e industrial (DPII) son entendidos como los derechos aplicables a las invenciones con los que una empresa puede asegurarse la obtención de un beneficio de sus innovaciones. Por lo tanto, la gestión de los DPII dentro de se contempla en el contexto amplio de la apropiación de los beneficios producidos por la innovación.

Hoy en día es más importante que nunca proteger los DPII y al mismo tiempo cada vez es más difícil hacerlo.
Las capacidades y el conocimiento se están convirtiendo en las únicas fuentes de ventaja competitiva sostenible a la rgo plazo. Las industrias de mayor crecimiento mundial, como la biotecnología, la microelectrónica o las telecomunicaciones, son industrias intensivas en conocimiento, por lo que en ellas los DPII resultan especialmente relevantes.

La apropiación de la innovación
Por lo general, una empresa dispone de varias opciones para proteger sus innovaciones y obtener el mayor beneficio posible de ellas, como por ejemplo:

Patentes y otras propiedades intelectuales e industriales.

Es decir, obtener derechos legales, que se describirán más adelante con gran detalle.

Tiempo de liderazgo o ventaja del primer movimiento.
En la mayoría de las industrias, los beneficios de una innovación provienen en gran medida del hecho de ser el primero en comercializar y explotar una cierta ventaja. Por un lado, esta posición en vanguardia permite a la empresa establecer un mercado sin la presión de los competidores (ello se puede traducir, por ejemplo, en precios más altos). Por otro lado, se debe tener en cuenta que aunque el producto o proceso no esté protegido por una patente, las imitaciones también resultan caras.

Secretismo. Mantener el secreto frente a potenciales competidores. En este caso, la empresa debe considerar que resulta difícil evitar los flujos de información entre competidores y mantener el secreto requerirá un esfuerzo importante.

Por lo tanto, para seguir una sólida política de DPII, una empresa necesitará establecer un marco estratégico con el objetivo de optimizar el rendimiento general de las innovaciones y en el que se consideren todos los factores de un potencial impacto sobre la política seguida. Estos factores pueden ser numerosos, siendo probablemente los más relevantes, si bien no totalmente independientes entre sí, los siguientes:

 El sector  al que pertenece la empresa. Existen ciertas innovaciones, como aquellas en las que la composición química constituye un aspecto principal (como en farmacia, en los productos químicos orgánicos industriales, etcétera), o donde los resultados son productos que se podrían considerar mecanismos (instrumentos científicos, herramientas manuales, etc.), en las que la composición o
estructura del producto es relativamente fácil de definir e i m i t a r, lo que parece conducir a la necesidad de registrarlos bajo patentes que puedan ser defendidas legalmente.

La imitación es relativamente fácil para una empresa de la competencia, y sin la protección de la patente, un innovador obtendría un beneficio muy limitado de sus inversiones en I+DT. Resulta curioso observar cómo las empresas en las que patentes son una importante fuente  de información son las mismas que también las consideran eficaces como protección de las innovaciones de productos.

La estrategia de la empresa. Por ejemplo, un líder tecnológico tendrá una política diferente, más preocupado por la protección, que un seguidor tecnológico o que un competidor cualquiera.

Tipo de i n n o v a c i ó n . Dependiendo de que se trate de una innovación de producto o de una innovación de proceso.
Resulta obvio que mantener una innovación de proceso en secreto resulta más fácil que mantener en secreto una innovación de producto. Al mismo tiempo, la aparente menor efectividad de la ventaja de un primer movimiento para rentabilizar una innovación de proceso, probablemente refleja que las reducciones de coste tienden a traducirse en aumentos de la cuota de mercado a un ritmo más lento que las mejoras significativas en el diseño de los productos.
Tipo de t e c n o l o g í a. En las áreas donde predominan las tecnologías con ciclos de vida más cortos, probablemente la ventaja del primer movimiento sea la más adecuada.

En este contexto, por lo tanto, la gestión de los DPII podría dar respuestas en el ámbito estratégico (cuál es la política de la empresa sobre este tema) y en el ámbito operativo (cuál sería la mejor manera por la que la empresa se puede apropiar de cada innovación que persigue, cuando se debería tomar la decisión de patentar o no, analizando los costes y beneficios de ese camino en comparación con otros como el secretismo o la ventaja del primer movimiento).

Las patentes no siempre son posibles y no siempre resultan interesantes. En definitiva, la estrategia en el campo de la protección de los derechos debería surgir una vez la empresa haya sopesado los pros y contras de cada opción, identificando los costes y beneficios asociados a cada una de las
alternativas. En ese sentido, la estrategia correcta en muchas ocasiones es alcanzar un equilibrio entre todas las opciones posibles.

Propiedad intelectual e industrial
Se pueden distinguir tres tipos de protecciones de la propiedad intelectual e industrial, que atañen a distintos conceptos e implican distintos derechos:
Patentes. Aportan derechos exclusivos que autorizan al dueño de la patente a prohibir a otros fabricar, utilizar o vender el invento patentado. Por su parte, el dueño de la patente tiene la obligación de hacer públicos los detalles del invento. Las patentes aportan un control exclusivo de una
innovación técnica durante un período de tiempo limitado durante el cual la exclusividad de la patente es bastante sólida.
Derechos de autor. Aporta protección temporal sobre  creaciones literarias, artísticas y musicales frente a copia y explotación no autorizada. En la actualidad, también es la única manera de proteger el software informático, por lo que se percibe la necesidad de la creación de un marco de derechos de autor y de derechos de la propiedad intelectual sólido para esta área.


Marca registrada. 
Se pueden proteger nombres de empresas, nombres de marcas y logotipos incluyéndolos en un registro de marcas registradas. De esa manera las empresas pueden proteger su reputación e imagen construida a lo largo del tiempo a través de la publicidad y otros medios.
Uno de los puntos débiles del sistema de patentes es la dificultad para la protección legal de las nuevas tecnologías que tienen ciertas características que las hacen diferentes de las tecnologías convencionales. Este es el caso de las tecnologías de la información y de las comunicaciones o
de la biotecnología. En primer lugar, los inventos en esos campos son muy fáciles de copiar (las innovaciones biotecnológicas, los circuitos integrados, o el software informático).

Al mismo tiempo, el software  informático no puede ser patentado a no ser que forme parte de un hatdware , y algunos microorganismos descubiertos en el campo de la biotecnología son muy difíciles o imposibles de  describir , algo que resulta totalmente necesario para obtener una patente.
El actual sistema de patentes es básicamente adecuado para la planificación estratégica, pero presenta una serie de puntos débiles respecto a la fiabilidad del sistema, por ejemplo, la eficacia de los derechos de protección, su obligatoriedad y las maneras de evitarlos. Una empresa necesita ser consciente de los costes de obtener, renovar y defender las patentes. Hoy en día en Europa conviven tres sistemas de patentes distintos: el nacional, el europeo y el que se relaciona con la Unión Europa (todavía no operativo).
El resultado de todo ello es que la planificación se complica por las diferencias en los procedimientos de los distintos países.

Fuente: COTEC

Gestión de interfaces

Agosto 14, 2008 By: admin Category: Herramientas de innovación

Objetivo
Superar barreras, promover y animar la cooperación durante el proceso de innovación entre diversas entidades (departamentos, personas o incluso distintas organizaciones).

Descripción general
Las nuevas tecnologías se generan a menudo en grupos o departamentos especialmente dedicados a ello. Esta especialización puede suponer un alejamiento de estos grupos con respecto a otras funciones empresariales. Debido a esta especialización aparecen las denominadas «interfaces organizativas».

Proceso de Gestión de Interfaces

Proceso de Gestión de Interfaces

Ciertamente, se podrían hacer las mismas observaciones con respecto a otros grupos o departamentos especializados o siempre que un determinado trabajo se debe repartir entre varias personas. Dado que el éxito del desarrollo y puesta en práctica de nuevos productos requiere la integración del conocimiento especializado de distintas unidades organizativas, estas interfaces se deben gestionar eficazmente. En particular, la cooperación entre marketing e I+D se ha identificado en muchos estudios como un factor clave para el éxito del desarrollo de un nuevo producto. Sin embargo, diversas investigaciones empíricas han demostrado que en muchas ocasiones existe una falta de armonía entre I+D y Marketing que se traduce en un obstáculo para el éxito de las innovaciones. Por ello, se han desarrollado técnicas para superar este y otros problemas de interfaz.

Interfaces organizativas
Las interfaces  organizativas se encuentran en cualquier situación donde dos ó más entidades individuales (organizaciones , departamentos o personas) necesitan cooperar para alcanzar un resultado común. Muy a menudo se transfiere una cierta cantidad de material, energía o información de una entidad a la
otra. Para garantizar el máximo flujo, se debe gestionar la interfaz.

Dado que las personas son capaces de desarrollar objetivos personales y de provocar conflictos, el problema se complica yendo más allá del diseño técnico de las interfaces. Las interfaces organizativas pueden producirse entre organizaciones o en el seno de una única organización, y más específicamente de una empresa. Supongamos que las subunidades de la organización en cuestión no están ubicadas
en orden jerárquico de tal modo que ninguna es superior a las otras teniendo el poder de emitir órdenes, y que no pueden acudir a un superior común para resolver los problemas y conflictos cotidianos de interfaz. Esta situación es cada vez más común tras la reingeniería de las empresas, que ha introducido estrategias de descentralización interna o ha establecido procesos de grupo. El resto del capítulo se centra en las  interfaces dentro de una misma organización, dónde no son aplicables los mecanismos de coordinación regulados por el mercado, para las cuales deben buscarse otras alternativas.

Se pueden destacar dos aspectos de la gestión de interfaces especialmente relevantes dentro del contexto general de la gestión de la tecnología:

1. Intentar evitar las interfaces  en su globalidad, lo que resulta imposible cuando el tamaño de la empresa u organización rebasa una cierta dimensión. Sin embargo, el número de interrfaces  se puede y se debería mantener dentro de un límite.
2. Reducir las consecuencias no deseadas de las interfaces

A este respecto, se deberían optimizar los objetivos generales de la empresa, en lugar de los objetivos «locales». No tener en cuenta los requisitos de la gestión de las interfaces podría provocar graves problemas a tres niveles:

1. Estratégicos; en términos de una falta de armonía entre el empuje de las estrategias de marketing, I+D o producción, lo que limitaría la respuesta ante amenazas del entorno.
2. Tácticos; lo que llevaría a problemas a la hora de garantizar el éxito, por ejemplo, al nivel del proyecto.
3. Personales; como resultado de los círculos viciosos que se producen debido al distanciamiento que llevan a una falta de comunicación y, a su vez, a la desconfianza, a los fallos, a culpar a otros, etc.

La elección de los instrumentos depende de las condiciones en las que se produzcan esas interfaces organizativas. Se deben tener en cuenta las siguientes consideraciones:
Primera, se debería analizar a qué n i v e l se produce el problema de interfaz . Las interfaces  se producen entre unidades empresariales estratégicas (UEE), entre áreas funcionales dentro de una UEE, entre proyectos dentro de dichas áreas funcionales, así como dentro de los propios proyectos. Si
debe existir un intercambio de información en todos estos niveles, se verá muy facilitado por comités conjuntos en el ámbito de las UEE, y por equipos al nivel de proyecto.

Segunda, se debería analizar el tipo de interacción. Por ejemplo, se deben considerar las transferencias secuenciales, las transferencias recíprocas, y las transferencias compartidas en que diversas unidades necesitan compartir un escaso recurso común. En el primer caso, es probable que surjan conflictos de motivación y metas, en el último es probable observar conflictos de distribución, mientras que
en el caso de las transferencias recíprocas se puede llegar a ambos tipos de conflicto. Resulta obvio que se puede evitar todo conflicto relacionado con la motivación y con las metas si se comparte la información, lo cual, por ejemplo, se puede promover con la participación en un programa de rotación de puestos. Los conflictos relacionados con recursos escasos necesitan el desarrollo de algún tipo de mecanismo para su asignación, como por ejemplo una planificación programada, o un sistema de precios.
Tercera, se debe analizar el m o t i v o por el que se crea una interfaz . Las limitaciones de capacidad, las inconveniencias de las economías de escala, los incrementos de productividad debidos a la especialización, podrían constituir todas ellas razones para dividir una labor y hacer que fuera realizada por más de un individuo. En los dos primeros casos se ha de conseguir una calidad homologada que garantice la  comparabilidad de los resultados. En el tercer caso, resulta de vital importancia garantizar una mezcla adecuada de calidades.

Cuarta, las características de las tare a s determinan la selección de instrumentos para la gestión de la interfaz. Estas características son la frecuencia, la repetición, la homologación y la complejidad de las tareas. Resulta obvio que partes de una tarea frecuentemente repetida se pueden coordinar
con mayor eficacia utilizando planes y programas, mientras que una única tarea aislada quizá requiera una mayor creatividad y una mayor transferencia de información personal.

La siguiente figura resume el procedimiento de selección de instrumentos que ayudan a aliviar problemas de gestión de interfaces. Desgraciadamente, los instrumentos adecuados no encajan de forma objetiva con las cuatro características de las interfaces. Se necesita utilizar la lógica para eliminar los instrumentos inadecuados y para retener los instrumentos .